RSC Y PACIENTES

La responsabilidad social de Bidafarma

 

 

La responsabilidad social de Bidafarma parte de nuestra identidad como cooperativa, siendo la solidaridad y la equidad nuestras principales señas de identidad. En nuestro objetivo de crear valor compartido entre nuestros grupos de interés, incorporamos en todas nuestras líneas de actuación criterios éticamente sostenibles desde la triple dimensión: económica, social y ambiental.

 

 

 

Desde la dimensión económica, Bidafarma asume una gestión responsable, transparente y eficiente de los asuntos económicos y financieros, para contribuir a la creación de riqueza y de empleo.

Desde la dimensión social, se implica en las comunidades locales donde opera mediante acciones dirigidas al desarrollo socio-económico, la cooperación y la promoción de hábitos saludables. Asimismo, desde el punto de vista interno valoramos al trabajador desde su bienestar, cuidando de su salud, promoviendo la diversidad y la igualdad, la formación y desarrollo profesional y facilitando la conciliación familiar.

Desde la dimensión medioambiental, la protección del entorno natural y la lucha contra el cambio climático constituyen activos estratégicos por el impacto de nuestra actividad. De ahí el desarrollo de iniciativas orientadas principalmente a reducir la emisión de gases de efecto invernadero, la gestión integral de residuos (reciclaje de cartón, plástico y papel) y la eficiencia energética.

 

 

Bidafarma participa activamente en el proyecto SIGRE, a través de la recogida selectiva en las farmacias de las bolsas que acumulan envases vacíos, restos de medicamentos y medicamentos caducados.

Los pacientes

 

 

Conforman uno de los grupos de interés para la Farmacia y por tanto para Bidafarma. Por ello, trabajamos con asociaciones de pacientes para acompañarlos desde la farmacia comunitaria en el cuidado responsable de su salud.

Compartiendo nuestro objetivo de mejorar su calidad de vida estamos impulsando iniciativas que se materializan en la firma de convenios de colaboración que incluyen entre otras actuaciones, la elaboración de decálogos sobre la enfermedad, la realización de jornadas técnicas y de formación para visibilizar el papel del farmacéutico en el abordaje y atención de pacientes con esas patologías.